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sábado, 1 de septiembre de 2012


Einstein era un genio. Lo dijo en su día aplicado a una teoría de la relatividad bastante incomprensible a todo particular ajeno a la física y sigue estando vigente: Todo es relativo.
Nosotros hemos hecho de esa frase lo que hemos querido y me parece pintoresco que no hayamos hecho lo mismo con Kant y sus teorías acerca de la percepción y categorización del mundo de acuerdo a doce supuestos (perdonadme si me falla la memoria, pero pecar de sabelotodo con google me parece aún peor). Pero eso es otra historia y, además, bastante menos conocida por lo general.

A lo que iba. Todo es relativo, el tiempo no es uniforme y lo organizamos de acuerdo a nuestra percepción temporal porque es imposible que un cerebro registre un hilo cronológico al dedillo y sin omitir detalle. Creo que nos explotaría la cabeza si nuestro cerebro no lo procesase a su manera.

Por lo tanto, a primera vista seis años no son muchos años comparados con una vida, pero aquí entra en juego la percepción del tiempo. El ser humano tiene el período de maduración más largo del mundo animal (llamado adolescencia, a cuya etimología le dedicaré un post algún día de estos porque me parece muy interesante), entonces ¿qué pasaría si a un hombre o mujer se le quitasen digamos seis años de ese lapso? Consecuencia devastadora ¿no?.

En el mejor de los casos lo aprendería o volvería a aprender todo de nuevo, en el peor quedaría en estado de niñez perpetua.
¿Y la tercera opción? Inquietante es. Quedaría como adulto perpetuamente mutilado. Preguntándose que fue de aquella parte de sí mismo que ya no es para que fuese lo que ahora es. 

sábado, 24 de marzo de 2012

Tópicos

Sudaca, moro, chino, panchito, guachupino, perucho, negrata, gordo, bola de grasa, seboso, gafotas, cuatro ojos, tapón, barrilete, retaco, cerebrito, empollón, maricón, marica, comepollas, locaza, bollera, leñadora, camionera, marimacho, tortillera, lamecoños, conejera, invertid@s, desviad@s... Sin olvidar bujarra, bujarrón, flor y derivados.
Latin, arab, chinese, (..........................), nigger, fattie, smarty-pants, four-eyed, nerd, faggot, queer, twart-lover, cocksucker, tomboy, dyke, fairy, diverted...

Y -más o menos- aquí tenéis una lista en dos idiomas de todos los odios y/o prejuicios que pueden acompañar a alguien durante su infancia y adolescencia. Demostrando que el problema es del que mira y de la estupidez humana.

Pd. "El hombre disfruta la felicidad que siente, la mujer la que ella da." Pertenece a una película bastante conocida, ¡a ver si os suena!

jueves, 17 de noviembre de 2011

Crashis

Por oponerme a la tónica general, me negaba a tratar la CRISIS (sí, con mayúsculas) y sus desastrosas secuelas. Pero llega un punto en el cual me toca el alma, me envenena y me hace pensar que este mundo es una MIERDA y no merece ser salvado.
Crash... ¿Qué clase de 'justicia divina' esperas de un Dios que ve como sufres y te tambaleas y no te ofrece aliento ni consuelo?.
¿Qué sociedad hemos creado que nos vuelve desgraciados, cabrones y salvajes por dinero?. ¿Qué esperar de un mundo que a todas luces está enfermo?. ¿Cómo responder a quién te dice que tendría que haberse ido cuando se zampó esas sesenta pastillas?. ¿Cómo le miras?, ¿cómo crees ser posible el creer en la 'felicidad'? (más allá de la eterna dualidad)...
Me envenena... ojalá pudiese prestarte, regalarte, darte de algún modo, eso que necesitas, pero como siga así esto, un par de palabras serán necesarias.

jueves, 26 de mayo de 2011

Wet grass

Una sensación de irrealidad le aturdía, eso no podía estar pasando. Era ilógico, absurdo, grotesco...
Pero era.
Un tabique era lo único que físicamente les separaba, psicológicamente, quien sabe la distancia que habría. Llovía.
Tú llorabas apoyándote en el radiador.
Necesitaba aire, sentirse limpia; y se dirigió a la terraza, abrió la puerta y se quitó la ropa. Quería sentir la humedad en su piel, quería sentir que seguía viva, salir del aturdimiento.
Así pues, se arrodilló en el césped con los brazos en cruz y mirando al cielo, dejando que sus lágrimas se mezclasen con la lluvia y resbalasen por su cuerpo desnudo, trazando cada asimetría, cada pliegue.
Fumaba, y las exhalaciones convulsas por el llanto irritaban su garganta. Pero daba igual, nada era real.
Acabó tumbada de espaldas en el césped, inerme, vulnerable, débil.
El cigarro se había consumido tiempo ha cuando fue consciente de que tenía que entrar, ¡pero el frío húmedo la hacía sentirse tan viva...!

Con el pelo húmedo y el corazón aún desnudo entró a hacerle frente a lo que quiera que fuese, pero aprendió una cosa: No hay relación que no deprecie lo que en soledad se aprende.

martes, 5 de abril de 2011

El aire bulle con las burbujas de mis sueños.
No saben que jamás ascenderán.
Que están condenadas a reventar o
a no nacer jamás llevadas por el viento a contra flores estrellar.
Una rosa con espinas, un hibisco aún no en flor.
Te sonríen desde fuera con veneno en su interior.

Son como adormideras, anestesian la ilusión.
Mi razón sufre de asfixia.
Rozo la depresión.

Y así es como liman las ganas de la juventud, disfrazando de ignorancia su enorme ineptitud.

lunes, 14 de marzo de 2011

Crash

De vez en cuando pienso acerca del sentido de la vida: algo muy humano por un lado, pero no tanto si piensas en términos concretos...
Hoy me he topado de nuevo con tus letras, con tus escritos, que no son perfectos pero que encomio porque pese a que muestran tristeza también muestran una entereza que nadie tendría que tener que demostrar nunca.
La vida a veces es cruel con quien menos lo merece, es lo que tiene la diosa Fortuna y su ceguera, pero leo esas cosas... y se me cae el alma a los pies. Desearía poder borrar de tu mente, o anular, esos recuerdos, conseguirte inyectar algo de alegría, demostrarte que vale la pena vivir aunque a veces no te lo parezca.
Dicen que cuando una puerta se cierra se abre una ventana, sé que esa puerta está cerrada tan sólo metafóricamente, pues la cicatriz chirría en los goznes, pero has de pensar así para seguir adelante.
Pero pienso en lo que la vida te ha negado y una rabia inconcebible surge de mi interior, y pienso que este es un mundo demasiado cruel para que haya un ser benévolo que vela por él.
Este texto es mitad catártico y mitad rabia petrificada, y lo que me corroe el alma es que no puedo hacer nada por ti salvo tenderte mi mano cuando estés en lo más profundo del pozo.
Algún día escribiré tu historia; y tu amada será casi en su totalidad un invento mío, pero no me hará falta nada más que imaginar un reflejo de tu calidad humana y todo fluirá solo.
Nadie debería tener que afrontar una pérdida así nunca. Y menos a tan tempranas edades.

viernes, 14 de enero de 2011

Ignominia

En el fuego de la ignominia arde nuestra dignidad. Es alimentado por la banalidad, el vacío interior, la codicia, la indiferencia... y el humo que produce es el bastardo de una sociedad enferma, una sociedad que acepta la alienación y la estupidez como lo normal y casi deseable.

miércoles, 6 de octubre de 2010

Tribus

Uno no siempre es conocido tal y como es, uno es conocido muchas veces por la imagen que da al exterior, y en la adolescencia, más aún. Pero una no se refiere a las 'pintas' que puedas tener: emo, skater, punk, rapper, visual key (o algo así), urban, moderno, 'pokero' o 'chonismo', pijos, gangstas, rastafaris, heavys, góticos y todas las tribus urbanas que conozcas. Seguro que has ido formando una imagen en tu cabeza con cada tribu, pues bien quítatela, porque como se dice, todos conocemos un emo, pero raramente conocemos de verdad el porqué de esa estética o que impulsa que tenga esa visión del mundo.
Aunque a veces, la estética no se corresponde a la mentalidad, simplemente abrazas ese aspecto como modo de integración o cierta medida de protección, los pijos creen que si aparentan ser de otro estatus (o lo son) la gente les tratará con más respeto o algo así, e ídem los que van de duros en general (sin meterme en tribus), piensan que han de aparentar peligro para que les dejen en paz o no les zurren. Y es triste pero es así, a veces tiene que parecer que te comes a la gente para que no te coman...
Pero por lo general, conocemos sólo una fachada de esa persona, una ínfima parte que es lo que muestra al público, a uno a veces le calan enseguida, no importa la imagen que quiera dar. Otras, cuando crees que has conseguido desempeñar tu personaje, alguien consigue ver a través de esa cortina de humo y te sorprende con el alma desnuda.
En cualquier caso, ser auténtico no es fácil ni posible todos los días, pero merece la pena ir de frente y así ahorrarte hostias con los superficiales que no son capaces de ver más allá de sus narices.

viernes, 1 de octubre de 2010

Memories

No nos damos cuenta de que el tiempo pasa, y ahora cada día es una carrera contrarreloj, una carrera que no tenemos posibilidad de ganar, que vamos perdiendo día a día con cada tic tac del reloj, robando cada segundo de lucidez que tienes.
Quisiera atarle un yunque a las manecillas del reloj si con eso lo detuviese, a ese monstruo intangible que te hará menos mujer a cada día que pase, te hará un ser puro, inocente, indefenso, una vez despojada de todas las capas de tu personalidad y de todo aquello que te había hecho así; tus recuerdos.
Eso sí que desmotiva, saber que te irás alejando de nosotros progresivamente, que te irás retirando a tu interior, que irás olvidando poco a poco quienes somos, hasta que un día te miremos a los ojos y nos mires con los ojos de un cachorrillo, puros, límpidos, vacíos.
Tararearás canciones de otra época, hablarás de gente que ya murió, quizás hasta nos confundas con ellos... y nosotros solo podremos asistir a ello y luchar porque nos recuerdes un día más y por hacerte la vida un poco más fácil. Los primeros pasos son difíciles, aún recuerdas cosas lejanas, pero las mezclas con ficción porque te da rabia no saber como eran realmente, tu cerebro empieza a estar nebuloso y con lagunas y, en este caso, no creo que salga el sol y lo seque...
No puedo congelar el reloj, pero si congelar mis recuerdos, cada momento bueno que hayamos tenido o que vayamos a tener en un futuro próximo y mantenerlos libres de polvo y telarañas tanto como mi propia memoria me permita.